Pecata: ¡disfrutar no es pecado!

Bienvenidos a Pecata, el paraíso infernal de las hamburguesas

Pecata no somos tan sólo una hamburguesería más en la ciudad. Venimos a cambiar el mundo de las hamburguesas que ya conocías. Y la clave de ese cambio está en nuestra cocina. Porque en nuestra cocina bebemos de forma irremediable de nuestras raíces venezolanas y las mezclamos con los sabores americanos más callejeros para crear una serie de platos que caminan entre el street food y la cocina hecha con cuidado y cariño.

Pide lo que quieras

Puedes empezar con uno de nuestros deliciosos entrantes como los Tequeños o los Nachos Pecata para pasar a las ensaladas que compartidas son una opción única.

A continuación puedes crear tu Hot Dog, tu Pepito o tu Burger a tu manera, escogiendo entre proteína vegetal o tradicional y más de 21 ingredientes, y unas salsas que llegarán directamente al corazón de los más dulces y de los más atrevidos.

Aquí, las cosas también las hacemos al estilo Pecata

¿No tienes tiempo o eres un indeciso? No te preocupes: tenemos nuestros menús rápidos de hot dogs y hamburguesas que incluyen patatas y refresco.

Además, siempre te retamos a probar nuestra Hamburguesa Pecata, la madre de todas las hamburguesas. Carne de vacuno, filete de pollo y tiras de cerdo acompañadas de queso latino, patatas chips, bacon y huevo… Acompañado todo ello de cualquiera de nuestras salsas de la casa y con los extras que tu quieras. ¿Te atreves a morder la manzana?

Y para terminar: un final feliz

Nos encanta que nuestra historia siempre tenga un dulce final. Por eso no nos olvidamos de los postres. Brownie, quesillo venezolano, tarta de queso, pie de limón y tres leches. Distintos sabores con un mismo objetivo: que te vayas con el mejor sabor de boca posible. ¡Ya verás cómo no te arrepentirás!

Así que, si crees estar preparado para jugar con la línea entre el paraíso y el infierno, te esperamos en Cornellà de Llobregat. Y si te asusta un poco lo que pueda pasar, también puedes probarlo desde casa. Eso sí, no nos hacemos responsables de lo que pueda pasar.

Recuerda: ¡disfrutar no es pecado!