El origen de la hamburguesa

Qué fue antes: ¿el huevo, la gallina o la hamburguesa?

El origen de la hamburguesa es peor que un rompecabezas. Y no te vamos a mentir: nosotrxs tampoco sabemos la respuesta. Y, aunque sepamos mucho de historia, el problema es que se desconoce el origen exacto de la hamburguesa y quizás nunca lleguemos a saberlo.

Sin embargo, desde Pecata queremos ayudarte a buscar un poco de paz entre todos esos rumores sobre el origen de la hamburguesa. O igual te liamos más, quién sabe. Pero por lo menos vamos a intentarlo.

Fueras quien fueras, gracias

La más antigua referencia que se conoce acerca de esta preparación data del imperio romano, y se encuentra documentada en el libro De re coquinaria. En dicha obra, Marco Gavio Apicio, patricio y gastrónomo romano que vivió durante el reinado del segundo emperador romano Tiberio; describe la preparación de la isicia omentata.

O, básicamente, lo que hoy se conoce como hamburguesa.​ Imagínate a Máximo Décimo Meridio zampándose una hamburguesa en Gladiator. Cómo hubiese molado.

Sin embargo, como íbamos diciendo, los orígenes de lo que hoy conocemos como hamburguesa son inciertos. Pero posiblemente fue elaborada por primera vez en el período que va desde finales del siglo XIX hasta comienzos del XX.  La mayoría de los historiadores lo fijan en el momento en que un cocinero puso por primera vez un hamburg steak entre dos rebanadas de pan.

Es difícil determinar quién tuvo la idea primero, debido a que no existen evidencias escritas al respecto, sino tan solo descripciones orales y afirmaciones directas a la prensa local. No obstante, todos afirman haber cocinado una hamburguesa por primera vez en el periodo que va desde 1885 a 1904, lo que permite acotar el momento de su creación en un período de un par de décadas.

Y cómo no, de Hamburgo tendría que ser

Son muchas las personas, todas ellas de Hamburgo, las que se disputan el honor de haber sido las primeras en poner dos rebanadas de pan a un filete de carne picada de vacuno.

Durante la primera mitad del siglo XIX, Hamburgo está establecido como uno de los puertos más importantes en la travesía transatlántica hacia América de pasajeros y mercancías. La mayoría de los emigrantes que viajaban al «Nuevo Mundo» embarcaban allí.

Así, el gran flujo de emigrantes convirtió este puerto en una especie de «puente» entre las viejas recetas de cocina europeas y las que en un futuro se elaborarán en los restaurantes de los destinos estadounidenses. 

La ciudad de Nueva York era el destino más habitual y, por eso, en los diversos restaurantes de la Gran Manzana se ofrecían los filetes al estilo de Hamburgo con el objeto de atraer a los marineros alemanes. En los menús aparecía frecuentemente steak cooked in the Hamburg style o incluso bifteck à hambourgeoise.

Sin embargo, fue a finales del siglo XIX cuando se popularizó en los menús de los restaurantes del puerto de Nueva York un plato que puede considerarse precursor de la hamburguesa: el «Hamburg steak».

El Hamburg steak fue cobrando popularidad gracias a su facilidad de preparación y a que su precio fue disminuyendo a medida que se acercaba el final del siglo. Prueba de dicha popularidad está en que algunos libros de cocina populares de la época ya mencionan su elaboración detalladamente. ​Hay documentos que evidencian que esta preparación cárnica se daba en el año 1887 en algunos restaurantes de Estados Unidos y que también se empleaba para alimentar enfermos en los hospitales.

Fue así como la hamburguesa se identificó con un país, Estados Unidos, y con un estilo de alimentación emergente, el fast food; formando parte del conjunto de alimentos iconos de nuestra gastronomía.​